UN CANTO DE AMOR A LAS LENGUAS

   
    Defender a una lengua compitiendo con otra no es sabio. Cada lengua encierra una melodía que se libera al desgranar sus palabras, cada lengua tiene una razón de ser en un determinado momento histórico, cada lengua es una oportunidad de comunicación y una cuna donde mecer la poesía que nace de nuestros corazones.
  Las lenguas han de crecer juntas, apoyándose y enriqueciéndose entre sí, han de servir de unión entre los seres humanos, emplearlas para separarnos los unos de los otros o para generar autoestima a costa de acorralar a otra lengua devalúa el mágico arte de la comunicación, convirtiendo a las lenguas en meras herramientas de grupos de poder y de presión.


   Las escuelas han de honrar la hermandad entre las lenguas mayoritarias del lugar, haciéndolas oír, hablar y escribir en todos los actos de aprendizaje; no tiene sentido dar un temario en una sola lengua, porque significaría marginar a las otras, y lo que es peor: la lengua imperante se perdería la relación diaria con las otras, empobreciéndose como se empobrecen las personas cuando no se relacionan con las demás: una lengua viva no puede aislarse en las escuelas de las demás, es un error pedagógico, sobre todo en las etapas de infantil en las que aprender en varias lenguas es un bálsamo para el cerebro y para el desarrollo mental posterior.


    Nadie pertenece a una lengua o a una cultura, hemos de ser ciudadanos libres y no súbditos; desde esta libertad es como podemos apoyar a las lenguas sin provocar guerras de espacio vital: las lenguas son para elevar nuestra humanidad no para enfrentarnos en luchas fratricidas.


   Querido lector: ¿qué te parece empezar una relación de libertad con tu lengua materna, sin dependencias …?, ¿qué tal empezar una relación amorosa com otras lenguas de tu entorno … ?, ¿te atreves a crear vínculos entre las lenguas de tu lugar, en especial con aquellas que estén enfrentándose …? 



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