INSUFLANDO VIDA A LA CIENCIA



        Esta flor ya no existirá físicamente, pero cada uno de los átomos que se unieron para formarla continúan la danza de la vida, pasando de un ser vivo a otro, haciendo funciones distintas, tal vez alguno de ellos vaya alguna vez a formar parte de tu cuerpo, querido lector.


       ¿Cuántos átomos que ahora constituyen temporalmente tu organismo habrán formado parte de hermosas flores como ésta ... ? Te invito a cerrar los ojos y a sentirlos parte de ti, si cada uno de ellos representa a una bella flor, imagínate el hermoso jardín que llevas contigo ... ¡Qué maravilla! Algunos pensarán que es pura imaginación, pero si lo miras bien te darás cuenta que es ciencia viva, y por lo tanto pura poesía. Una ciencia muerta puede predecir sucesos y acontecimientos, pero no está entre sus posibilidades ser creadora de vida, pues  adolece de su esencia: el sentir.
       ¿Qué os parece educadores llevar a las aulas y a los hogares esta ciencia viva ...? Podéis empezar por hacer sentir a vuestros alumnos e hijos ese mágico jardín, que los átomos en su danza de vida nos traen, tan sólo hace falta un poco de ciencia elemental y cerrar los ojos para que nuestro sentir pueda darle vida a través de nuestra imaginación. ¡Fácil, sencillo, divertido ... así son las cosas que se piensan cuando las iluminamos con la luz de nuestro corazón! 


LA SABIDURÍA DEL LENGUAJE, UN REGALO PARA HACER VIVAS NUESTRAS CLASES


      
      En las clases de lengua muchas veces se mata al lenguaje para diseccionarlo, dividiéndolo en sintaxis, morfología, ortografía, corrientes literarias ... Es como tratar de entender lo que una mariposa es capaz de expresar con un ejemplar disecado.
     La lengua es ante todo un misterio a vivir, a paladear en cada palabra. Cada vez que un profesor pretende definir un vocablo, olvidando lo que cada persona pone en él, ignora que las palabras sin habitante no son más que hojas caídas de un árbol que buscan su propia muerte, su transformación en la tierra. De hecho, querido lector, estas palabras estarían muertas sin tu presencia, gracias por acogerlas, por darles la sabia de tu vida. Piensa que cuando pones tu vista en ellas se van iluminando al ritmo de tu lectura, como lucecitas de un árbol de Navidad. A la mañana siguiente de escribir mis sentires nocturnos en Facebook, veo por la intensidad de las lucecitas el efecto causado en todos vosotros, es como mi regalo de Navidad de todos los días ...

Nuestra presencia ilumina las palabras ...

    Nos comunicamos, de corazón a corazón, gracias a  la magia de las palabras y a la música que las une. Querido lector, cuando hoy hables o escribas siente que tus palabras las van a habitar otros, que las van a iluminar con su presencia ... ¿qué te parece llenarlas de regalos para ellos ...? Tal vez pienses que te pueda faltar inspiración, permíteme que te regale un poco de magia de las palabras para que confíes en la sabiduría del lenguaje, te invito a iluminar con tu presencia las siguientes palabras:




DEL ASOMBRO INOCENTE NACE EL AUTÉNTICO CONOCIMIENTO

        
       La palabra asombro tiene muchas octavas. La más grave y densa se produce como fruto de la crítica y el juicio a una persona, desde este estado emocional el asombro nos mantiene pegados al drama, el conocimiento que de él nace es pura distracción, tenemos la sensación de andar pero no nos movemos de nuestro sitio, nuestra vida no se puede enriquecer con él, es como el caminar de un hamster en su noria, que cansa sin llevar a ninguna parte.
      El asombro academicista, el que nace de adorar a las autoridades, es aquél que proviene de conocer lo rancio, lo estancado, es como beber de una charca en la que el agua ha perdido su fuerza y transparencia, en definitiva su pureza. Si tienes sed y no sabes del agua fresca y brava te parece auténtico conocimiento.


       

        El asombro sin juicios y sin la intervención de autoridades, fruto de la inocencia de una mirada pura, nos conduce al manantial del auténtico conocimiento, el que proporciona el agua del espíritu científico, el que nos puede despertar a nuestra propia sabiduría.
     Querido lector, ¿de cuál de estos conocimientos quieres beber ...? Ya sabes que sólo la inocencia abre la puerta a la sabiduría del corazón, en el fondo, lo has sabido siempre, ¿no es así ...? ¿Qué te parece pues dejar libre a tu niño interior para que te enseñe con cada mirada un nuevo mundo ... desde el que asombrarte y acceder al auténtico conocimiento ...? 
  
  

REVELANDO LA PREPOTENCIA CULTURAL


      La necesidad de ver a la propia cultura como más relevante que las demás es fruto de  que una parte de nuestra identidad se ha proyectado en la sociedad y, por lo tanto. ensalzándola me valoro a mí mismo, es el fenómeno de la  prepotencia cultural, algo común en todas las sociedades. Nuestros temarios están impregnados de esta idea y el propio maestro también, con lo cual la transmisión está asegurada de generación en generación.  Una forma de romper en clase esta cadena es hacer vivir a nuestros alumnos una historia real que desvele esta situación. A continuación ponemos un ejemplo de cómo hacerlo:

       Narraremos a nuestros alumnos la siguiente historia desde la emoción que requiere, una forma para conseguir este tono es explicarla cómo se hace con un cuento, encarnando en nuestro sentir a los personajes con los gestos adecuados, no estamos transmitiendo meramente hechos, sino una vivencia, es justo este carácter lo que convierte a la herramienta en transformadora y le da el poder de conmover- mover por dentro –.
       Jean Pierre Willem había ejercido como cirujano en múltiples conflictos bélicos. Cuando estaba sirviendo en la Guerra de Vietrnam entre los soldados norteamericanos se expandió una enfermedad desconocida que derivaba en la gangrena de extremidades. 

Jean Pierre se dedicó a “salvar vidas” amputando brazos y piernas, mientras tanto los galenos del ejército consultaron con las más grandes “eminencias” de la “medicina más avanzada del mundo”,  sin obtener ningún resultado para parar la epidemia. Nuestro cirujano no estaba satisfecho con limitarse a amputar, su sentir interior le decía que tendría que haber alguna manera de acabar con aquel terrible mal antes de necesitar emplear el bisturí. De repente, la idea más sencilla y evidente surgió: estaban en un territorio ajeno a su cultura, tal vez los habitantes del mismo supiesen cómo atajar el mal. Interrogó a unos prisioneros y la respuesta que obtuvo cambió su vida: “nosotros no tenemos ningún problema con esta enfermedad, simplemente nos limitamos  a tomar unas hierbas de la jungla que nos curan en unos pocos días”. Jean Pierre recibió el mayor mazazo de su vida como médico, ¿cómo es posible que no supiese ver el camino más sencillo y eficaz desde el principio  …? Había descubierto la prepotencia cultural en su educación.
       Nuestro médico no se conformó con sólo sentirse culpable, decidió convertir su duro descubrimiento en algo creativo que ayudase a evitar hechos como los que vivió en primera persona: fundó una ONG, “Médicos descalzos”. Su nombre lo dice todo, si pretendemos ayudar  en salud a otras culturas del llamado Tercer mundo, antes tenemos que descalzarnos de nuestra prepotencia y convertirnos en aprendices de las medicinas ancestrales del lugar, de esta forma el médico no sólo aprende nuevas terapias y enfoques, sino que además se gana el respeto de los habitantes a los que pretende ayudar. 
Esto no significa que renuncie a sus conocimientos universitarios y a su experiencia como médico, simplemente los coloca en su sitio: cuando en el lugar en cuestión  su medicina tradicional no sabe resolver algo, entonces les habla de las posibilidades de la medicina occidental, sus palabras lógicamente son acogidas con respeto y esperanza.

       Una vez terminada esta narración el profesor ha de invitar desde su silencio a que los alumnos opinen, en ningún caso ha de valorar lo explicado, esta es una labor para la clase. Cuando la propia deriva de la charla la conduzca a su final o bien la hora obligue a terminarla, el maestro propondrá a los alumnos  buscar en los informativos de los grandes medios de comunicación ejemplos de prepotencia cultural tanto en las noticias dadas por estos como en las omitidas: ¿por qué en nuestra cultura son noticia  determinados hechos y otros sin embargo no? 

Superstición es siempre lo que creen los demás
Manuel Delgado (antropólogo)
     La prepotencia cultural es germen de multitud de conflictos, no sólo entre los pueblos, sino en la misma vida diaria, pues muchas veces llevados por ella vamos contra nuestro propio sentir, negándonos a nosotros para servir a una creencia social. ¿Qué te parece, querido lector, explorar tu vida en esta dirección, percatarte de las veces que te niegas a ti mismo en aras a servir a lo que te hace sentir seguro …?
       Y a los educadores os  propongo además otro reto: haceros conscientes de cuándo estáis enseñando cosas que conducen o apoyan a la prepotencia cultural. Y a los que servís en ONG os planteo estas dos preguntas: ¿hasta qué punto mi ayuda está impregnada de una mirada prepotente …? y ¿realmente mi caminar es con los “pies descalzos” …?